SUGEY MENDOZA| La alimentación es un tema de educación.

Por Diana Sugey Mendoza.-

Recientemente se ha estado hablando sobre lo que pasó con el alcalde de Ahome Manuel Guillermo Chapman Moreno, alias “Billy Chapman” al referirse al problema de obesidad de una estudiante como “espantosa”. El alcalde interroga a la menor sobre lo que le gusta comer y cuestionó a la maestra sobre qué es lo que pasa con la niña. Al parecer lo anterior ha generado que la niña se niegue a regresar a la escuela.

Sin duda, las palabras del alcalde no fueron las más adecuadas para hablar de la condición de la niña, ni el espacio el más apropiado pues la puso en evidencia frente a sus compañeros, sin embargo, si es una negligencia por parte de los padres que ven como sus hijos aumentan de peso y no se preocupan por su salud.

No obstante el problema no radica solamente en el hogar, en las instituciones tampoco hay un cuidado sobre qué es lo que le venden a los niños, ya que no hay una regulación de lo que debería o no estar al alcance de los infantes, ejemplo de esto es que en las cooperativas escolares “tienditas”  hay toda clase de dulces, comida chatarra, bebidas azucaradas, entre otras cosas. Además los padres no hacen compras conscientes, se podría decir que la despensa básica la hacen de manera automática sin detenerse a pensar la calidad del producto o si es o no saludable.

A manera de justificación argumentan que es porque la comida saludable es más cara por lo que el acceso a ella cuesta más. Así que aparentemente la falta de información y los bajos salarios, son el factor principal de la mala alimentación y por lo tanto de la obesidad. 

Pero esto no es del todo cierto, ya que una de las respuestas que dio la maestra sobre el problema de obesidad de la niña del caso anteriormente citado, dice que “la madre le da todo lo que quiere, a cualquier hora porque es hija única”.  En la actualidad los padres se esfuerzan constantemente por satisfacer a los hijos, obedeciéndolos en todo, sin poner límites, dejando que el niño se alimente de lo que sea, no hay una concientización y educación sobre lo que es saludable comer y lo que no, el niño se crea el pensamiento del todo permitido en el cual cree que puede comer de todo sin consecuencias.

Obviamente el aspecto importa mucho por lo que es fundamental tener niños sanos, quizás cuestionar a una niña sobre su alimentación puede considerarse incorrecto pero a la vez es correcto ya que debe de existir conciencia sobre qué es lo que comen, y dicha conciencia debe ser inculcada por los padres e instituciones, es cierto que en las escuelas les enseñan el plato del buen comer pero esto no puede ser interiorizado si por una parte les dicen teóricamente como alimentarse pero en la práctica tienen a su alcance todo tipo de alimentos, por lo es necesario una correcta regulación y educación con el único fin de prevenir para tener niños y futuros sujetos sociales sanos. Si existe una concientización sobre lo que es saludable comer y lo que no, y aún así los niños o las personas comen compulsivamente puede que tengan algún problema que hay que trabajar pero eso solo es posible saberlo en la clínica revisando cada uno de los casos de manera particular debido a que cada sujeto tiene distintas forma de expresar sus malestares.


Diana Sugey Mendoza 
Psicóloga
dianasmc22@gmail.com

1 Comment

  1. Me encantó el artículo muy centrado y ubicado en lo que es realmente el problema no solo en el escándalo.

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