SUGEY MENDOZA| Vienes me ilusionas y te vas

Por Diana Sugey Mendoza.-

Hoy es día de pago y como en cada una de las quincenas las personas están esperando con ansias su pago salvador, el cual les va a permitir gozar por unos cuantos días de sus beneficios o al menos eso es lo que creen. Para muchas personas ese pago les permitirá darse uno que otro gusto, sin embargo en la mayoría de las veces ese dinero ganado por ellos ya no les pertenece les es ajeno.

Continuamente se puede escuchar a través del discurso como las personas esperan con ansias su recompensa por su trabajo el famoso “pago”, pues con él pretenden pagar ciertas deudas y darse ciertos lujos por lo que cuando el dinero llega a sus manos se desvanece, apenas se disfruta, es tan larga la espera y tan corto el disfrute que eso pone en ocasiones al individuo en una posición de desesperanza en la cual pierde el gusto por el trabajo mismo, debido a que la recompensa no le es suficiente o no dura lo necesario para satisfacer todo lo que desea.

Esto sucede principalmente por que el sujeto no se previene, realizando una mala administración de su dinero, a veces se gasta lo que no tiene, es decir, compra a crédito con la idea de que lo puede ir pagado poco a poco y de esa manera cubrir una necesidad momentánea que creía necesaria e indispensable, sin embargo esta compra ocasione que durante un par de meses su dinero no le pertenezca, además al recibir el pago la persona se considera con la solvencia económica fugaz como para ir a restaurantes o adquirir nuevas cosas e incluso los lugares recreativos son más visitados  durante esos días.  

El problema no radica en que la persona decida realizar nuevas compras o en visitar lugares recreativos, sino justamente a la mala administración y a la falta de anticipación de los futuros gastos que pueda tener, el dinero se gasta el día en que se es cobrado o pocos días después, sin ser conscientes de que pasarán otros quince días para recibir nuevamente el pago. Al tener el dinero en sus manos la primera acción del sujeto es gastarlo ocasionando que la persona se vea obligada a estar los próximos días que restan de la quincena limitada, teniendo que recurrir a pedir prestado para solventar sus gastos o literal contar el poco dinero que le queda e intentando hacerlo rendir. Por lo anterior, es que el sujeto se pone ante una situación de estrés y/o ansiedad, ante la realidad de que le queda poco dinero para subsistir en lo que le llega el siguiente pago, sintiéndose frustrado ante la necesidad de adquirir nuevas cosas o ir a ciertos lugar pero sin el dinero para poder hacerlo, es decir el sujeto se pone en una situación de falta en la cual tiene que reprimir sus impulsos consumidores, contando los días para recibir nuevamente el pago y al tener nuevamente el dinero en sus manos el sujeto vuelve a cometer las mismas acciones es como si estuviera atrapado en un ciclo: recibir el pago – pagar deudas – darse ciertos gustos – administrar lo restante con la finalidad de que alcance para el resto de los días – frustración y ansiedad – recibir nuevamente el pago.

Diana Sugey Mendoza 
Psicóloga
dianasmc22@gmail.com

1 Comment

  1. Generalmente hoy en día en su mayoría quienes padecen el problema de “gastos en exceso” y/o una “administración” no adecuada, son los jovenes quienes son más impulsivos y algunos de ellos no aprenden la importancia de llevar una buena relación con sus finanzas hasta que alcanzan cierta “madurez”, es por ello que en lo particular pienso que los distintos niveles académicos así como los padres deben poner más esfuerzo por plantar en los muchachos la importancia de buenas prácticas con su economía que aunque hay materias que hablan sobre ello, por lo regular es solo a nivel empresarial. Saludos Diana.

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