ALÉTHEIA| Día y noche

Por Yamir Valdez.-

Todos vivimos una sucesión de días hermosos y noches oscuras. Muchos encuentran la vida difícil, algunos incluso se preguntan por qué se necesita tanto esfuerzo para recuperarse. A todos nos gustaría que la vida fuera fácil, que seamos felices todo el tiempo, que no nos pase nada en serio, que nadie nos haga sentir dolor, que todo fluya con facilidad. ¿Utopía? Ciertamente.

¿Dónde está escrito que todo es fácil y que podemos ser felices sin esfuerzo? ¿Dónde está escrito que la vida es un río largo y tranquilo que no nos pide nada?

Quizás debemos “desaprender” ciertas cosas para vivir más felices, con menos dificultad y menos sufrimiento. Pero se requieren esfuerzos diarios. Solo para mantenernos presentes, estar atentos a nuestros pensamientos y reacciones, tomar decisiones más apropiadas que cualquier otra cosa que hayamos elegido hasta ahora y aprender constantemente a amarnos mejor a nosotros mismos.

Como fumador que quiere dejar de fumar, porque es consciente de que dejar de hacerlo será mejor para su salud, debemos hacer un esfuerzo para resistir la tentación de sucumbir a nuestra adicción para llegar a nuestro hogar. Objetivo de salud, como alcohólico siempre sediento, debemos hacer un esfuerzo consciente y al precio de algún sufrimiento temporal pero real, para mantener nuestra firme voluntad de tomar mejores decisiones por nosotros mismos.

Después de todos estos años de inclinaciones dañinas y malos hábitos, será necesario enderezar lo que debe estar alineado en nuestra vida, se requieren esfuerzos constantes y sostenidos por nuestra parte, y algunas veces a costa de algún sufrimiento o “sacrificio” para deshacer nuestras rigideces. Adquirido para avanzar hacia más luz.

Es más o menos difícil, dependiendo de nuestro nivel de resistencia y conciencia, pero sí, se requiere un esfuerzo para volverse resueltamente hacia la felicidad. Así que sí, es más fácil decirlo que hacerlo. Pero es mucho más gratificante una vez que hemos dado este paso de voluntad y compromiso, autoestima y elección de vida, y una vez que lo hayamos logrado, querremos volver cada vez que veamos identifiquemos “algo” para mejorar, sin importar el esfuerzo que ello implique.

La felicidad es una elección de cada momento que requiere conciencia de cada momento. Es un esfuerzo al principio, pero si se mantiene, se convierte en un modo de vida.

Cuando aceptamos que tenemos que dar nuestro mejor esfuerzo para mantener la cara frente al sol, entonces entendemos que las sombras permanecerán detrás de nosotros.

El día y la noche están presentes permanentemente. Pero si siempre estuviera soleado, no sabríamos que las estrellas existen.

Gracias por pasar.

Yamir de Jesús Valdez A.
yamirdejesus@gmail.com