ALÉTHEIA| Sea claro.

Por Yamir Valdez.-

¿Cuántas veces pensamos que somos comprendidos sin la necesidad de hablar? Sin embargo, no siempre entendemos cuando el otro no nos explica claramente.

Muchos problemas de comunicación y relación tienen su origen en la interpretación que hacemos de las palabras, los gestos, la apariencia del otro. De la misma manera, nadie es realmente un ganador cuando esperamos que el otro entienda todo lo que uno quiere decir sin que tengamos que expresar claramente nuestras necesidades.

Quizás estas expectativas provienen del período cuando, bebés, no necesitamos hablar con palabras para que nuestros padres respondan casi instantáneamente a nuestras necesidades. Pero ahora, adultos, es hora de asumir esta parte importante de nuestras responsabilidades comunicándonos claramente y pidiéndole al otro que aclare sus intenciones o sus acciones para que entendamos.

Cuando interpretamos lo que la otra persona hace, dice, piensa o decide, tenemos al menos un 50% de probabilidad de estar equivocados. Sin embargo, una pregunta simple como “¿qué quieres decir exactamente?”, nos permitiría entender mejor al otro y responder mejor a él, sin interpretación, sin malentendidos y, a menudo, sin juicio.

De la misma manera, no espere a que el otro adivine nuestras necesidades: aprenda a expresarlas de manera clara y respetuosa para hacer solicitudes claras. Evitaremos espera innecesaria y resultados decepcionantes. Aceptemos también que el otro tiene el derecho de decir no a nuestras solicitudes, así como también tenemos la oportunidad de decir no a él. Nadie está obligado a responder a las necesidades de los demás en todo momento.

Seamos claros en lo que expresamos y pidamos al otro que sea claro en sus palabras. Es una manera de respetarse y respetarse mutuamente. Es la base de la autenticidad.

Gracias por pasar.

 

 

 

Yamir de Jesús Valdez Álvarez

yamirdejesus@gmail.com