RIZOMÁTICO | Desprotección civil

Por Vlad Cuevas

El 19 de este mes en Culiacán, Sinaloa, el director del Instituto Estatal de Protección Civil, Juan Francisco Vega Meza, al encabezar la conmemoración del Día Nacional de Protección Civil, declaró que el instituto a su cargo “Se encontraba listo para responder de manera inmediata al auxilio de la población en casos de desastres ocasionados por fenómenos naturales”… un día después, el caos total.

El Lic. Vega, incluso, el siguiente día por la mañana (mientras no dejaba de llover en Culiacán), aseguro en una entrevista a la televisión local que en la ciudad no pasaba nada y agregó, con mucha seguridad, que se esperaban mejoras en el clima durante el transcurso del día. Los demás miembros de la Comisión permanente de Protección Civil le secundaron y no tomaron decisiones contrarias a lo sugerido por el titular.

A veces no se necesita profundizar mucho en algunas cosas y es cierto que los fenómenos naturales no pueden ser del todo predecibles, sin embargo, los desastres sí. Además de la considerable cantidad de factores a tomar en cuenta para prevenir las desgracias, uno esencial es contar con información clara y oportuna, por lo tanto capacidad de respuesta para saber que hacer con esa información.

Los funcionarios de cualquier dependencia del Estado, aunque no sean los superhombres ni las supermujeres que presumen ser en redes sociales, deben como mínimo estar mejor informados que todos las demás personas sobre las funciones que se les confieren y el alcance de sus decisiones, omisiones y discursos.

Ya todos sabemos lo que pasó y lo que está pasando, pero sobre todo nos queda claro que para las “autoridades” la conclusión de sorpresa ante los efectos del fenómeno es la única válida, pero para la población no fue así. Para la mayoría de la ciudadanía (que no depende su trabajo decir algo contrario), las autoridades quedaron sobrepasadas y faltas de capacidad para responder a la contingencia.

Lo que encuentro peligroso es que después de 5 años (con lo ocurrido con el huracán Manuel) la población está considerando como enemigos a las autoridades, en este especial caso a Protección Civil, lo que es sumamente grave; la sola composición nominal que refiere al Instituto describe y fundamenta su necesidad, que la población desde hoy comience a rechazarla por culpa de la poca certeza de sus titulares es un claro ejemplo del cómo nuestras instituciones se están rezagando ante la ciudadanía.

La voz tiene que ser enérgica, no puede haber en las titularidades de ninguna función pública un personal que no esté preparado, capacitado, que no cubra el perfil que sus funciones demandará y sobre todo que no sean reconocidos por la sociedad, dígase de cuerpos académicos, científicos, colegiados, asociaciones civiles, ciudadanía activa, etcétera.

Los amigos de los amigos de los amigos que obtienen puestos y devengan grandes sueldos en los gobiernos están acabando con la credibilidad de nuestras instituciones públicas.

Los errores humanos siempre serán una constante en el proceso de desarrollo de una sociedad, pero las omisiones a la responsabilidad civil no, para esto último siempre habrá consecuencias y en muchos casos graves, por ejemplo: la responsabilidad civil del ciudadano de no tirar basura a las calles, ríos, drenes y canales, o la responsabilidad civil de los educadores y padres de familia de ser ejemplos positivos para la niñez. Así, bajo el fango ha quedado la responsabilidad civil de las instituciones encargadas de asegurar que los desastres originados por las lluvias no alcanzarán las dimensiones que tomaron los últimos días.

Lastimosamente, parece que la política estatal prioriza el espíritu emprendedor de sus auto-proclamados “líderes” y de su trabajo (electoral) antes que el verdadero conocimiento de las funciones que llevarán a cabo cuando se les toma protesta, claro está así, que muchos llegan a aprender y otros tantos a cobrar, mientras que la ciudadana paga y paga muy caro su forma de coexistir en nuestra sociedad.

@vladimircuevas

2 Comments

  1. Tan bonito Culiacan y su gente, es una pena que se vuelva a repetir el desastre… lamento que estén pasando por estos momentos!

  2. Muy cierto. Pareciera que nuestras autoridades esperan que las tragedias sucedan para adoptar roles de súper héroes y entonces la comunidad, esperan, vivirá agradecida.

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