LA CLOACA| ESTO NO ES NORMAL, NO ES HUMANO

Por Mario Kato.-

Imaginen que van conduciendo una Ram 2500 con cinco años de antigüedad ,bastante cómoda, en eso reciben una llamada, es el sujeto de la funeraria me pide una fotografía de mi padre, recibió un par de balazos en el rostro y simplemente quedó desfigurado, destruido, irreconocible, lo que sentí en ese momento es difícil de explicar, sobre todo por la brevedad, ya que casi de manera instantánea entre en un dilema moral, a mi lado venía mi madre y mi hermana, nos dirigíamos al ministerio público a declarar.

 

¿Cómo le explicas a las dos mujeres que más amas en la vida que su esposo y padre quedó hecho mierda? Mi instinto sobreprotector me decía que no debía compartirles esa bofetada emocional que yo acababa de recibir; pero mi ética me punzaba, quién era yo para negarles la verdad, todas tenemos derecho a la verdad, intente mentir, le dije a mamá que en la funeraria querían una foto para saber como iban a arreglar el cuerpo, ella soltó una especie de alarido corto, como si hubiese recibido un golpe físico, luego esbozó una sonrisa como condescendiente con mi “inocencia”.

 

Las tres entendimos para que era la foto, se hizo un silencio aún más amargo, llegamos por fin a la agencia de homicidios dolosos, era momento de declarar, recrear tortuosamente el último momento que vimos con vida al comandante, quién fue herido de muerte ese jueves 10 de julio del 2008, su cuerpo recibió 10 impactos de AK 47, no fue solo su rostro que según mi abuela se parecía al de Luismi, también hicieron trizas su brazo derecho, su barriga redonda en la que nos acurrucábamos los domingos por la mañana, su pierna izquierda, lo dejaron tuerto de lado izquierdo y según la autopsia la causa de muerte fue lesión en el hígado.

 

Imagina que tienes 21 años, que una mañana cualquiera te despides de tu padre para salir a dejar a tu hermana al inglés, que le das un beso en la mejilla sin saber que es el último, que lo dejas haciéndose un chocomilk con miel, bebida que le permitirá resistir por tres horas diez heridas de bala. Imagina que alguien decide destruir a tu familia y darte el golpe más amargo de tu vida. ¿Cómo se siente?

 

Hoy vine a conmoverlos, no sé si lo logré, a mitad del texto he roto en llanto, no busco su lástima, ni su atención, ni sus “ánimos”, busco sacudir sus conciencias, qué entiendan que la crisis de violencia en que vivimos no es NORMAL, mucho menos es HUMANA, que admitir vivir bajo estas condiciones es ser esos cavernícolas incivilizados que según superamos hace varios siglos, quiero que al haber leído esto sientan coraje, rabia, frustración, pero sobre todo miedo, porque nada les asegura que mañana no serán parte de este lamentable club de las víctimas de la barbarie.

 

Un abrazo a l@s Comp@s que ya pasaron por algo similar, y una oración a las familias de los más de 150 mil muertos, 70 mil desaparecidos y miles de heridos ha causa de doce años de una política fallida e infame en Seguridad Pública.