Una sociedad culta siempre sabrá dignificarse

Por Juan Carlos Calderón.

 

Elafiche.mx/Desde que el hombre es hombre ha buscado la forma de perpetuar el conocimiento, ya sea en piedra, en maderas o en papiros, hasta a través del tiempo, llegar tecnológicamente al libro. Qué objeto tan único y análogo. Tan mágico y poco evolutivo en su forma. A través de sus páginas se puede viajar, conocer los lugares más extraños, explorar la filosofía, el arte, religiones, tecnología, ciencia, historia, novela , cuento, ensayo, temáticas tan diversas impresas en papel, que han servido de soporte al pensamiento humano a través de los siglos.

El Término biblioteca me parece una de las cosas más emocionantes. Un templo de conocimiento. Un almacén de memorias, oasis de silencio y de lectura. Un lugar de citas solitarias con los grandes, y también un espacio en donde nos asiste el fantasma del escritor.

Cuando José Vasconcelos fue secretario de educación publica, se avanzo mucho en la cultura, las artes y en la alfabetización del México posrevolucionario. Con esos  novedosos programas de gobierno creó espacios públicos para que la gente se acercara sin temor al arte. De estos programas también surge el muralismo donde a través del imaginario de Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, se regalaron formas sugestivas a la revolución mexicana, al progreso, a la cultura y a la educación, creando en el inconsciente colectivo una identidad propia del México moderno.

En el tiempo que estuvo como secretario, escritoras como Gabriela Mistral y otros grandes colaboraron para la construcción de sus programas.  México en su honor construyó la biblioteca más grande de América latina, la cual lleva su nombre. Pero, sin duda, una de sus obras más grandes es haber creado las bibliotecas publicas. Hasta el día de hoy nadie ha superado los programas Vasconcelistas y a veces parece que vamos hacia atrás. Un ejemplo de ello es lo que está sucediendo en nuestra ciudad: no hay una biblioteca pública. Para cualquier persona, de cualquier país, esto resulta increíble.

¿Por qué es importante una biblioteca publica?

Sin duda, la falta de interés por la lectura es una de los puntos más álgidos y más importantes a vencer como sociedad, ya que si queremos ser libres y decidir bien el rumbo de nuestro país en términos políticos, culturales, sociales, cívicos etc. necesitamos estar informados. Hoy los medios de comunicación son manipulados por las grandes empresas televisivas y la prensa amarillista. Además, la información de internet muchas veces no es confiable. Vivimos tiempos en que es rentable para algunos tenernos desinformados.

En lo personal, tuve la grata experiencia de estar en la biblioteca José Vasconcelos cuando estaban colocando la estantería. Ya que un gran amigo el arquitecto Jorge Galaviz Hernandez, me invitó. Él era el encargado de esto y de colgar la ballena de Gabriel Orozco. La obra es del Arquitecto Alberto Kalach. La sensación fue muy grata, una especie de emoción por estar presenciando un momento histórico en un espacio grandísimo dedicado a los libros.

La sensación de estar en una ciudad tan grande y ruidosa y de repente entrar en un recinto casi zen, fue un choque muy agradable. Esa biblioteca se convirtió en una especie de refugio para mí. Leí libros sobre arte, libros de Octavio paz, recuerdo, sobre todo, aquél en donde viene el cuento “Mi vida con la Ola”. La biblioteca fue un recito inspirador para mí en los años que viví en la Ciudad de México, ya que en los momentos creativos siempre busco el silencio ante la obra de esas mentes brillantes, esos autores. El silencio y el libro.

Sin duda son experiencias que se impregnan en el inconsciente. Siempre viene a mí el recuerdo de esa biblioteca, sobre todo cuando, aquí en Culiacán, busco y busco la forma de recrear, en algún lugar propicio para la lectura, este tipo de experiencias. Pero no, no hay. Si bien es cierto que con el internet en un click podemos tener acceso a muchísima información, se nos niega la posibilidad de tener una experiencia de lectura completa sin un lugar exclusivo para la lectura. A esto se le puede sumar quepara el amante de los libros, o para los futuros lectores, la forma, el olor, la tinta y toda su factura, es un placer.

La biblioteca pública permite a cualquier persona, con un poco de interés, tener acceso a nuevas experiencias y través de esas experiencias se formarán nuevos lectores y esos nuevos lectores, es muy probable, que se conviertan en ciudadanos críticos que busquen dignificar a nuestra ciudad, a nuestro país. Es por esto que la oportunidad de tener una biblioteca completamente pública, en el Jardín Botánico de nuestra ciudad, viene a redondear un gran concepto espacial y artístico (en un lugar rodeado de arte y naturaleza). Se amplía la oferta cultural, lo cual  realmente es un regalo. Apoyemos este proyecto.

Compañeros, el libro nunca nos fallará, siempre estará para nosotros si así lo deseamos. Promovamos el amor a la cultura a través de los libros. Estos representan la cura profunda de la conciencia a través del conocimiento. Una sociedad culta siempre sabrá dignificarse.

 

 

Si quieres ayudar al proyecto de Biblioteca Pública del Jardín Botánico, entra a esta dirección. Es muy fácil. ¡Gracias!

https://donadora.mx/projects/cambiemos-culiacan-a-traves-de-los-libros

 

Juan Carlos Calderón, Culiacán, Sinaloa, 1977.  Médico de profesión. Graduado en la universidad autónoma de Sinaloa. Especialista en Homeopatía por Homeopatía de México A.C. Presidente del Colegio de especialistas del estado de Sinaloa Samuel Hahnemann 2014-2016. Ha colaborado con artículos sobre medicina en el Sol de Sinaloa y en Noroeste hasta 2014 en su columna Homeopatía Siglo XXI. Además es artista visual y músico.