RIZOMÁTICO | “La corporaprivatización del ser”

Por Vlad Cuevas

Voy vestido uniformado con el semblante frustrado, me levanté temprano esta mañana tratando de ganarle a la alarma electrónica, era importante este día. Por entregar: dos presentaciones, un reporte, una reunión con el consejero. Aún no había tenido la oportunidad de revisar ese manual, del que se espera hablar en la reunión. Corrí al automóvil, lo encendí y de repente ya había rodado dos o tres cuadras sin notarlo, hasta que encendí el radio y escuché de nuevo, el mismo consejo de todos los días: “Cree en ti”.

Es esta una constante irrealidad, de un mundo que me he construido protegido de la indecencia. No entiendo este espacio en donde convivimos, ando más por proteger mi ego y dejar ya de escuchar mis deseos. Esta burbuja personal, es mi lugar seguro. Aquí somos tantos que entramos y salimos sin vernos a la cara, sin escucharnos, nos hemos convertido en adversarios de los cuentos de farándula y listas de cotejo.

Necesito reprimir mi miedo, que esta violencia que siento no explota porque no quiero ser sentenciado. Aun si alguien se muestre resuelto y extrovertido espero que le acallen con gestos de hipocresía y por favor que vuelva a su burbuja. Se que puedo igual que estos ser indecente en la oscuridad, pero el nervio que siento entre esta multitud únicamente me hace hablar y hablar.

Seguiré entonces a la imagen del reflector para consolar a mi vanidad.  Ya no quiero esperar. Le compraré al precio las ideas al incauto que acaba de llegar, le ofreceré una cantidad por sus sueños, dejaré un porcentaje al jefe y sus deseos. Viviré con el calendario en la mano, revisando fechas, presupuestos, mientras ese enorme tablero electrónico de números y colores me diga hacia donde debo ir.

@vladimircuevas

Proyecto personal: “Pequeños Personajes”.

Objetivo: Construcción descriptiva de personajes y escenarios.