LA CLOACA|HAY QUE DECIRLO

Por.- Mario Rodríguez Kato

Alejandro Sicairos Rivas, presidente de la Asociación de Periodistas “Siete de Junio” ha dejado claro que el papel de los periodistas no es enjuiciar a priori el trabajo de la Fiscalía Especializada en Delitos Contra la Libertad de Expresión (FEADLE), esto en referencia a la presentación de el “Koala” como presunto asesino material del periodista Javier Valdez Cárdenas.

Es decir, no deben quienes realizan el ejercicio periodístico descalificar la teoría de las autoridades, primero hay que esperar a que estas tengan la habilidad de sustentar con evidencia el caso que hoy han hecho de dominio público, claro la dosis natural de suspicacia siempre estará, pero no se puede condenar un proceso que apenas inicia, a pesar de las tentaciones que promueve una coyuntura electorera.

Demos por valida la línea de investigación de la FEADLE, ya se sabe quienes fueron los autores materiales, y por las declaraciones y evidencias todo apunta a que los autores intelectuales también están plenamente identificados, para ser claro, según las autoridades todo apunta a Los Licenciados o Los Dámasos, Dámaso López Nuñez alias el Licenciado, quien orquestó la fuga del Chapo Guzmán en 2002, y su hijo Dámaso López Serrano alias el Minilic, quien se convirtió en operador del Cártel de Sinaloa hace un par de años.

Si la fiscalía logra sustentar las acusaciones contra el Koala, la ruta a seguir parecería no tan compleja, debido a que Los Dámaso ya están en prisión desde 2017, López Nuñez en el penal del Altiplano, y su hijo en una prisión de California; todo sería cuestión de imputarles un cargo más, al expediente que ya llevan sobre sus espaldas y por el que se encuentran recluidos.

¿Es eso suficiente para otorgar el derecho a la justicia de Javier Valdez? Tal vez Sí, eso lo determinará su familia, son ellos los indicados y nadie más. ¿Eso es suficiente para la sociedad? NO.

Me explico, el grupo de Los Dámaso creció de manera exponencial su influencia y operaciones en la periferia de Culiacán, gracias a su sociedad con actores políticos que pusieron a su disposición recursos del gobierno, la prueba más explicita de esto es  Luis Fernando Gaxiola, ex regidor del Ayuntamiento de Culiacán (2014 – 2016), quien era cuñado de El Licenciado.

A Gaxiola quien fue síndico de la sindicatura de ELDORADO, cuna y centro de operaciones de los Dámaso, el PRI lo cobijo para llevarlo al cabildo de la capital sinaloense, lamentablemente fue asesinado en 2017; y hoy no puede confesarnos quien apadrinó su carrera política al interior del Revolucionario Institucional aún sabiendo del lazo familiar que tenía con López Nuñez o peor aún quizá motivado por eso.

En el magnicidio de Javier Valdez no hay solo autores materiales e intelectuales, sino también “facilitadores” o cómplices, matar a alguien en una hora pico, en pleno centro de la ciudad, requiere de algo más que suerte. En el menos perverso de los casos hubo negligencia de los encargados de vigilar la zona, por no detectar a tres hombres armados paseándose por la ciudad.