ALÉTHEIA| Carpe diem.

Por Yamir Valdez.-

Sí, veamos el día, démosle la bienvenida con el corazón abierto y busquemos regalos, grandes y pequeños, que este nuevo día oculte.

Cada mañana cuando nos despertamos, tenemos la opción de pasar otro día o vivir nuestra vida al máximo. Cada mañana, ¿te das cuenta? Todos los días, cada momento de cada día, podemos asegurarnos de obtener lo mejor o buscar lo peor en lo que se nos presenta.

Por supuesto, si creemos que la vida es difícil, pasaremos el día dedicando toda nuestra energía y atención a centrarnos en lo que está mal, el colega de mal humor, el cónyuge imperfecto, el niño desobediente , en el vaso medio vacío, en las cuentas por pagar, en el gobierno corrupto, ¡en todo! Y encontraremos cada vez lo que estamos buscando. Luego pasaremos el día que habíamos planeado al amanecer: otro día doloroso y pesado, similar a todos los demás. ¡Es NUESTRA elección!

En cambio, si creemos que la Vida nos ama, que es un juego maravilloso, buscaremos lo mejor en cada ser humano, comprenderemos la impaciencia de los adolescentes, sonreiremos ante las pequeñas cosas del ser querido, comprenderemos al colega que está menos bien, tal vez incluso le ofreceremos una escucha amable. Nos complacerá tener la capacidad de pagar nuestras cuentas mientras que otros ni siquiera tienen nada para comer, veremos el vaso medio lleno, buscaremos las buenas noticias, las oportunidades para reír, la confraternidad, la amistad, alegría, etc.

Y encontraremos cada vez lo que estamos buscando. Luego, pasaremos el día que habíamos planeado levantarnos: otro día maravilloso, liviano, lleno de reuniones imprevistas y enriquecedoras, abundantes regalos y aprendizajes que nos hacen crecer. También es NUESTRA elección.

Y tú, hoy, ¿qué decisión eliges de este día? ¡Es TU elección!

Gracias por pasar.