RIZOMÁTICO | Historias sobre Venganza IV (La posada: primera parte)

Por Vlad Cuevas

 

La posada de la escuela (parte I)

El vestido que traigo en mis manos en este momento no es mío, las tijeras que usaré para hacerlo trocitos sí.

 

La organización de la posada este año cayó en manos del renovado comité estudiantil, el apoyo del comité de padres de familia pondrá todo lo necesario para cubrir los gastos y la escuela contratará al DJ que amenizará el evento. El colegio servirá como escenario y dividiremos las instalaciones para la fiesta en tres secciones, las cuales servirán para cada uno de los momentos de la posada, la idea es lograr un efecto museo, donde cada “sala” logre el efecto deseado. En la primera sección, que estará justo en la recepción del colegio, el grupo de primer año dará la bienvenida ofreciendo un cóctel de frutas, ponche y algunos bocadillos; en la segunda sección, que cubre el amplio pasillo que pasa por las oficinas de la dirección  hacia el patio central, es donde el grupo de segundo grado ofrecerá una ronda de bebidas exóticas (de esas que tiran humito), mientras,  los invitados podrán sentarse un momento en las salas lounge a platicar mientras la cena está lista y se hace el llamado para  salir al patio de la escuela, la última sección, la cual siendo la tercera es responsabilidad de mi grupo de tercer grado,  quien se encargará de hacer funcionar todas las carretas de comida, allí tendremos distintas opciones con platillos tales como: ensaladas, brochetas, pizzas orgánicas y postres.

La decoración incluirá luces de varios colores y figuras alusivas a las fechas en las primeras dos secciones, ya en el patio, un enorme pino navideño, un nacimiento y justo en el centro una gran piñata llena de los mejores dulces. Alrededor del patio central, en las paredes, pondremos papel kraft, para que los invitados puedan escribir mensajes de buena voluntad y buenos deseos para todos, esto último fue mi idea.

Roberto, el presidente del comité estudiantil, tiene un primo que es organizador de eventos, nos ayudará con la logística. En total tendremos veinte estudiantes, cinco profesores y cuatro padres de familia como voluntarios. Lupita y yo estaremos encargadas de responder al llamado de cualquiera de las secciones durante el evento, somos las únicas que tendremos acceso a la bodega donde se encuentra lo necesario.

Tenemos todo listo, estoy muy emocionada, ya que durante las reuniones que tuvimos previas a la fiesta, mi liderazgo parecía florecer, todos me ponían atención y les gustaban mis ideas, tal vez el don de mando que heredé de mi padre hace que me atreva a opinar y juzgar sobre la mejor solución para los problemas. Marcos me aplaudía mucho y creo que le gusto, Lupita insiste mucho con eso, la verdad no tengo ganas de darle muchas vueltas al asunto, pero confieso que espero la fiesta con ansías para saber que puede suceder…

…Hoy, me levante con la intención de vestir ese vestido color rojo para el ensayo del evento, mi madre me exigió utilizar el morado; llegue a la escuela con la intención de hablar con Lupita y ponernos de acuerdo sobre los últimos detalles, no fue; traía todas las ganas del mundo de ver a Marcos, apareció tarde y con un corte a rapa, se veía horrible.

A pesar de que Lupita no fue, sí le marque varias veces al celular para decirle que era lo que había que tomar en cuenta para mañana, pero nunca me contestó. El ensayo salió bien, Roberto y su primo ponían todos los ejemplos posibles para que el staff le quedará claro su función, nos recordaba una y otra vez que tendríamos visitas importantes, como la del Secretario de Gobernación, la diputada Claudia Alapizco, el dueño de los campos Cottel y Monseñor Gabriel Fuentes. Esa noche no pude dormir de la emoción e incertidumbre, pero sobre todo de saber que la responsabilidad de cosas importantes recaía en mí, también en Lupita, pero parecía no importarle.

Llegó el día del evento, yo, llegué temprano a la escuela, ya el mobiliario estaba colocado pero las decoraciones aún no estaban terminadas, aquí comencé a ponerme nerviosa, éstas debian  estar listas a mediodía, el equipo encargado de eso durante el ensayo se comprometió, no va ni a la mitad de lo necesario y falta una hora para que lleguen los invitados. Del DJ ni sus luces, literal. Las bebidas están listas, pero al parecer la máquina de humo sigue fallando, se suponía ya la habían revisado antes ¡POR QUÉ ahora no sirve! Estoy comenzando a ponerme más nerviosa, Lupita no llega.

El patio está listo, la comida, el papel kraft y la comida, están listas, como debe de ser. La piñata también está lista y las luces de todo el evento se ven grandiosas. Lupita sigue sin llegar.  El evento a punto de comenzar, todo el staff, profesores y directivos de la escuela, listos ¡LUPITA no está!

Voy a dar la última ronda por todas las secciones para cerciorarme que todo se vea bien, los encargados de cada una de ellas me miran con extrañeza y soberbia, creo que me ignoran, pero igual les exijo me confirmen que no les falte nada, ya en la tercera sección una de mis compañeras, Margarita, me pide que me calme, que disfrute la fiesta, al cabo que  solo estoy a cargo de la bodega.

Esas palabras me las llevó conmigo en mi mente hasta la entrada, ahí en la recepción comienzan a llegar los invitados, padres de familia y demás alumnos, todos muy elegantes. Ya después de unos minutos comienzan a aparecer los invitados especiales, coordinados en la entrada por alguien, tanto señor Monseñor como Carlos Cottel son llevados del brazo por Lupita, haciéndoles caravana, Roberto y su primo, atrás como si necesitarán les cargarán las enaguas viene Marcos.

No entiendo nada, casi en la entrada de la recepción veo como Lupita me voltea a ver, sonríe y decide ignorarme, sigo sin entender nada. Veo como atrás del primer grupo de VIPs, viene la directora acompañando a la diputada y al Secretario. Sigo sin comprender y me voy corriendo al patio a hablar con Margarita, —¿Qué está pasando? ¿Por qué Lupita llegó con Monseñor y el señor Cottel? ¿Por qué no me dijo nada? ¿Qué hace Marcos ahí de idiota cuidándoles las espaldas?, Margarita me responde—Amiga, tranquila, tú disfruta la fiesta—. En ese momento se me acerca una de segundo y me pide unas tijeras de la bodega, yo, con el semblante algo perdido le respondo que sí, que ya se las llevo, que tengo primero que ir al baño.

Angustiada y revuelta del estómago, entro al baño y levanto mi falda  para hacer pis, el sonido de la música me confunde, al parecer el Dj por fin llegó. Me levanto del excusado y me dirijo a lavarme las manos, allí sobre el espejo, está escrito con labial Marcos y Lupita, frunzo el ceño en señal de duda, pero me aprieto la mano con fuerza, salgo rápido del baño y me dirijo a la bodega por las tijeras.

Al salir de la bodega veo a Lupita entrar al baño, sola, en lugar de irme hacia el pasillo decido seguirla. La veo entrar a uno de los excusados…decido esperar.. en eso suena su celular y responde una llamada. No sé con quien habla.

—Hola amiga, todo bien, Roberto se tragó el cuento de que mi amiga se pone loquita cada vez que hacemos una fiesta y que echa a perder todo con su carácter y perfeccionismo, y ¿¡qué crees?! la Directora accedió a que pudiera recoger al señor Cottel y a Monseñor en el aeropuerto, ya ves que mi tío andaba con ellos y pues sabía que iban a llegar el mismo día del evento, me dejaron manejar la camioneta y todo, además marquitos no se me despega, que ni crea esa que tiene oportunidad. ¡Qué bueno que te hice caso, ahora todo mundo tiene la mirada puesta donde debe ser, mirándome, no, ja ja, admirándome!

No está siendo mi noche, pero mi mente se va convenciendo de que la alegría no depende de mis intenciones, ni siquiera muchas veces de mis acciones, a veces, la alegría solo sucede, cuando abres los ojos y dejas de engañar a tu mente con tus ilusiones, y sí, aceptémoslo, la alegría a veces proviene desde esos pequeños relámpagos de compensación…

No estoy segura si comprendí todo lo que decía Lupita en su llamada, pero de que estaba hablando de mí, lo estaba. En ese momento era tanta mi furia, que mi mano apretaba tan fuerte esas tijeras que no me daba cuenta que no las traía por el mango, vi su vestido negro en el piso debajo de sus piernas mientras estaba sentada ahí en el excusado, me acerque y de un jalón fuerte le arranque el vestido, ella grito con fuerza e intento abrir la puerta del baño pero su perilla se atoró, mi suerte parecía mejorar, corrí con el vestido hacia la bodega…

(Continuará…)

@vladimircuevas

¡A todos mis lectores, les deseo felices fiestas!

Aquí las pasadas Historias sobre Venganza:

RIZOMÁTICO | Historias sobre venganza

 

RIZOMÁTICO | Historias sobre venganza II

RIZOMÁTICO| Historias sobre Venganza III