CARLOS REA| La adhesión del partido conservador.

Por Carlos Rea.

“De dos peligros debe cuidarse el hombre nuevo: De la derecha cuando es diestra y de la izquierda cuando es siniestra”. Mario Benedetti

La alianza formada por Morena y el PT anunció la adhesión de un nuevo integrante el pasado 13 de diciembre: el Partido Encuentro Social (PES). Los 3 partidos oficializaron la coalición denominada “Juntos haremos historia” para mantener e incrementar las preferencias rumbo a la próxima contienda. El anunció de López Obrador sorprendió a propios y extraños, pues ideológicamente el PES se encuentra al otro lado del espectro político.

Desde su conformación como agrupación política en 2003 hasta lograr el registro como partido político nacional, el PES ha velado por el bienestar de lo que consideran la “familia tradicional”.

Lo anterior quiere decir que mantiene una postura conservadora. Desde sus curules legislativos se han posicionado en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo y la legalización del aborto. También han mostrado su apoyo a organizaciones religiosas extremistas como el Frente Nacional por la Familia.

Expuestas estas acciones, resulta extraño entender por qué sus dirigentes buscaron sumarse a la campaña de AMLO, al igual que la aceptación de este. A diferencia de la integración del Partido del Trabajo, la participación de Encuentro Social no necesitó de votación en los respectivos congresos nacionales de Morena y PT, así como tampoco del apoyo a Delfina Gómez para la gubernatura del Estado de México. Recordemos que fue una de las condiciones de Andrés Manuel para ir en coalición con otros partidos en el 2018 y que precisamente este estuvo en la alianza que llevó a la victoria a Alfredo del Mazo.

Como organización política, el partido conservador ya mostró su apoyo a López Obrador en 2012. Personas cercanas al tabasqueño han asegurado que a este le cuesta definirse al abordar temas como la diversidad sexual o derechos reproductivos. Estas posturas pueden explicar el por qué tiene cabida un partido político con semejantes características en la izquierda institucional. Con esta integración podrían atraer los votos de la población conservadora del país pero ¿a qué costo? ¿vale la pena poner en riesgo los derechos de terceros? ¿servirá Encuentro Social como un espejo de prejuicios?

A pesar de ello y después de enfrentarse a cuestionamientos por parte de colaboradores de la Secretaría de Diversidad Sexual de su partido, el 15 de diciembre Andrés Manuel anunció el respeto a la comunidad LGBTTTI y a su agenda en un mitin en Tlalpan. Dependerá de la militancia y de los simpatizantes de esta coalición y evitar que una coyuntura destruya lo que con tanto esfuerzo han construido. Figuras emblemáticas como Elena Poniatowska y Jesusa Rodríguez mostraron su rechazo durante la presentación del gabinete de AMLO.

No deja de ser contradictorio el hecho de integrar a la coalición a un partido político contrariamente ideológico y que, a lo mucho, puede aportar un 5% de votos. Este partido también ha sido vinculado desde su creación con el actual Secretario de Gobernación Osorio Chong, quien hace poco tiempo vio finalizada su ambición de relevar a Enrique Peña Nieto en Los Pinos tras el destape de Meade ¿se trata acaso de una traición al PRI? o ¿tendrá el PES un papel de caballo de troya dentro de la coalición?

La participación de Encuentro Social en la aprobación de la polémica Ley de Seguridad Interior es otra de sus contradicciones, pues muestra una evidente lealtad al oficialismo que ahora busca erradicar. Un dato interesante es que a pesar de no priorizar el impedimento de dicha ley en San Lázaro y el Senado los demás integrantes de “Juntos haremos historia” rechazaron la iniciativa.

Las interrogantes ante esta decisión son muchas pero creo que las principales son ¿quién gana y quién pierde? ¿qué intereses hay detrás? ¿su participación será decisiva en la próxima contienda?

Al tiempo.

 

Carlos Rea.

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