ALÉTHEIA| La vida en “Y”.

Por Yamir de Jesús Valdez A.

¿Has notado cuánto es la vida una sucesión de “Y”?

En cada momento de nuestra vida, siempre nos enfrentamos con al menos dos opciones: o tomamos el carril izquierdo o tomamos la voz correcta.

Nos redefinimos constantemente, escogemos la vida que queremos, hacemos lo que creemos que es mejor para nosotros.

¡El único problema es que no siempre somos conscientes de ello!

¡No, no! No siempre somos conscientes de que la próxima elección que vamos a hacer determinará los próximos días, las próximas semanas, a menudo incluso los próximos años.

¿Aceptaremos esta nueva oferta de trabajo o nos quedaremos en nuestro trabajo actual? ¿Aceptaremos esta nueva invitación o nos quedaremos en la comodidad de nuestro hogar? ¿Mantendremos esta casa o seguiremos el movimiento interno del entorno cambiante?

La vida nos pide constantemente que avancemos, que vivamos algo más, que tomemos nuevas decisiones, que exploremos nuevos horizontes.

Pero porque nos vemos más pequeños de lo que somos en realidad, porque estamos demasiado cómodos con nuestra falsa seguridad actual, porque nuestra autoestima no está a la altura de lo que somos, porque no hemos aprendido a escuchar nuestra voz interior, por lo que siempre elegimos la misma forma de “Y” que se nos ofrece.

¡Tanto es así que al elegir la misma rama de esta Y, damos vuelta en círculos y nos encontramos en la misma encrucijada una y otra vez!

¡Y estamos sorprendidos de vivir constantemente lo mismo, de encontrarnos constantemente enfrentados con las mismas elecciones y de tomar las mismas decisiones todo el tiempo!

¡Sí, la vida es una sucesión de “Y”! ¡Pero al igual que en un laberinto de estadísticas increíbles, las posibilidades de caminos son muchas e infinitas!

¿Por qué, entonces, estaríamos satisfechos con el mismo camino año tras año, si no nos damos cuenta?

Cuando el llamado de nuestra alma a algo nuevo nos desafíe continuamente, hacerle oídos sordos y privilegiar nuestra pretendida seguridad, para uno mismo o para los demás, no nos hará felices. ¡Falsamente seguro probablemente pero no más feliz!

¿Qué tenemos que perder tratando de elegir la otra rama de la “Y” para este momento, sabiendo que no hay ningún error, que solo hay experiencias para vivir? y oportunidades de crecimiento?

Mientras permanezcamos en los mismos surcos, reviviremos los mismos tormentos, las mismas dificultades, los mismos rechazos y los mismos contratiempos. Hasta que nos demos cuenta de que podemos tomar otras decisiones. ¡Y no moriremos porque la VIDA nos espera!

Para esto, debemos aceptar confiar en la vida y especialmente tener confianza en nosotros mismos porque tenemos todos los recursos domésticos para enfrentar todas las opciones disponibles para nosotros. De lo contrario, estas opciones no se nos ofrecerían.

Ahora, dado que nuestra Vida es una sucesión de “Y”, nuestro camino es una sucesión de múltiples opciones en las que podemos descubrir quiénes somos y experimentar muchas oportunidades. Si nuestra vida actual nos llena en todos los frentes, entonces mucho mejor. También es probable que la “Y” rara vez aparezca en nuestras vidas.

Pero si experimentamos frustraciones, desilusiones, tristeza e insatisfacción repetida, tal vez la próxima “Y” sea la que nos permitirá tomar mejores decisiones para una vida mejor. Si nuestra vida actual realmente no nos llena, ¿qué tenemos que perder al hacer otra elección?

Mientras no nos atrevamos, no nos movamos, nuestra felicidad se estará reduciendo. ¿Qué pasa si la siguiente “Y” era la correcta? ¿Si fue el que nos permitió extender nuestras alas y liberarnos de todo lo que nos impide ser felices?

¡No tenemos nada que perder! Entonces, ¿lo intentamos?

Gracias por pasar.

2 Comments

  1. La vida nos pide constantemente que avancemos, que desarrollemos nuestro potencial y que nuestras facultades propias de ser humano sean puestas en prácticas para vivir feliz, tomamos deciones siempre, incluso no tomar una decisión también es una decisión

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