ALÉTHEIA| Equilibrio frágil.

Por Yamir de Jesús Valdez A.

Apasionado, trabajador, perfeccionista, curioso, dedicado … ¡Todos los motivos son buenos para llevarnos a “superar” cuando no se trata de superar nuestros límites!

Nos gustaría hacer todo, ver todo, saber todo, entender todo, pero también necesitamos tiempo para encontrarnos, descansar, volver a nosotros.

El equilibrio a menudo es difícil de encontrar en nuestras vidas y cuando finalmente lo mantenemos, sigue siendo frágil y requiere de mucho cuidado para preservarlo.

Quizás uno de los desafíos más importantes que enfrentamos en esta era de comunicación acelerada, aumento de la productividad, velocidad asombrosa es precisamente devolver el equilibrio a nosotros mismos, a nuestras vidas, a nuestras relaciones, en nuestros hogares, en nuestros pensamientos.

Porque lo opuesto al equilibrio es el desequilibrio.

El desequilibrio es lo que estamos viendo en este momento en todo el planeta. Es la diferencia entre los países ricos y pobres, son las guerras, ya sean palabras o armas, es corrupción, la carrera hacia el poder, el materialismo exacerbado.

El equilibrio, al igual que la paz, está en nosotros y cada uno de nosotros primero debe crearlo. Solo teniendo una vida equilibrada, con más de lo que amamos y menos de lo que nos destruye lentamente.

Es para preservar nuestra salud aprendiendo a decir no a lo que no es esencial. Es para preservar los refugios de la paz en nosotros y alrededor de nosotros para redescubrir el placer de la simplicidad, la familia, la amistad, la soledad, la naturaleza.

¡Deja de querer complacer a todos y finalmente disfruta! Es bueno para ti sin violencia.

Es dejar caer el perfeccionismo que nos mata en pequeñas dosis para descubrir la felicidad de ser libres, en pequeñas dosis.

Porque en el balance de palabras, ¡existe la palabra LIBRE!

 

Gracias por pasar.

¡Felices Fiestas!