Violencia y pobreza en el Valle Agrícola de Culiacán: un problema de dos municipios.

Villa Juárez.

Por Iliana del Rocío

Elafiche.mx/ El proyecto de declaratoria de Zona Metropolitana Culiacán – Navolato y las acciones del Programa Metropolitano han avanzado a pasos muy lentos por la falta de acuerdos entre los diversos actores políticos. Mientras tanto, el territorio enfrenta serias problemáticas ambientales, de seguridad, y también de carencias sociales que requieren de la intervención coordinada entre los dos municipios. El caso de Villa Juárez es ilustrativo de esta situación; los altos niveles de violencia y la ineficiencia de los servicios públicos en la sindicatura, que tienen una estrecha relación con Culiacán, exceden las capacidades de acción de las autoridades de un municipio como Navolato.

Villa Juárez surgió como una pequeña comunidad agrícola en la década de 1940, pero a partir de1990 la población permanente en Villa Juárez creció aceleradamente hasta convertir el asentamiento en un ciudad; de 13 mil 453 habitantes en 1990, la cifra se incrementó a 28 mil 600 pobladores en el 2015 (INEGI, 2015).

La localidad creció cuando los migrantes de estados del sur del país, hasta entonces temporales, decidieron establecerse de manera permanente en la ciudad para aprovechar la oferta de trabajo por la productividad en el campo con la apertura comercial del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Sin embargo, el crecimiento de la ciudad no estaba previsto, este sucedió de manera desordenada sin que a los empleadores y las autoridades pusieran atención. Los nuevos moradores se establecieron en condiciones precarias con carencias y problemas de servicios urbanos y falta de equipamiento, situación que se ha agravado con el tiempo.

Villa Juárez es retrato de la inequidad en la industria agrícola; es el centro de operación de grandes negocios, con rentas en millones de dólares, pero también es uno de los sitios con mayor concentración de la pobreza. En cuestión de salarios, el trabajo de Florencio Posadas, “La situación de los trabajadores rurales en Sinaloa” (2016), mostró que los trabajadores del campo, “jornaleros”, emplean dos terceras partes de sus ingresos en alimentos, aunque sólo cuando reúnen los ingresos familiares les alcanza para la canasta básica.

Una tercera parte del salario es destinado al ahorro forzoso para poder alimentarse en las temporadas sin trabajo, y no perciben lo suficiente para satisfacer otro tipo de necesidades básicas como el vestido, la vivienda, servicios de salud, educación y transporte.

Las precarias condiciones sociales en Villa Juárez, la falta de planeación del crecimiento de la ciudad, la desigualdad y falta de oportunidades para los niños y jóvenes, sentaron el escenario para el desarrollo de la violencia. Desde febrero del 2017 la situación de seguridad cambió en la Sindicatura con el inicio de la guerra entre grupos del crimen que provocó la intervención de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) con tanques militares, y se estableciera un campamento por un par de meses.

Ciudadanos trabajando por Villa Juárez

No obstante a la falta de acuerdos y coordinación entre las autoridades de los dos municipios para trabajar en temas comunes como la seguridad y la pobreza en las comunidades del campo, las organizaciones de la sociedad civil de Navolato y Culiacán están realizando acciones en conjunto para resolver las problemáticas. En el proyecto “Rescatemos Villa Juárez de Corazón” trabajan organizaciones de la sindicatura como Ministerio Apostólico; Reino, Poder y Gloria, el conjunto de danza  Sinaloa Mestizo, la agrupación local Asociación de Líderes de Profesionistas de Sinaloa, jóvenes voluntarios de las preparatorias y vecinos del sector.

Así también, de Culiacán, la Fundación Cárdenas encabeza los trabajos, en coordinación con la Institución de Asistencia Privada Parques Alegres, la empresa Agroindustrias del Norte, Grupo G1, la Asociación de Refugio para los Animales, con asesoría de académicos de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Instituto Tecnológico de Monterrey, y de la Universidad de San Diego. Uno de los primeros proyectos consiste en la rehabilitación del parque y canchas deportivas.

No obstante a los esfuerzos ciudadanos, la situación de comunidades como Villa Juárez es bastante compleja. Se requiere, además de atender las necesidades más urgentes, implementar estrategias que propicien que las agrícolas generen una real derrama económica en la región y no sólo empleos de bajos salarios.

De acuerdo con los datos de DENUE (2015), en la región predominan dos tipos de unidades económicas: las instalaciones productivas las grandes agrícolas y los pequeños negocios locales (changarros) que proporcionan servicios y productos a los habitantes del lugar. No se ubican en la zona empresas que generen servicios o insumos para el campo, que sean dirigidas o que tengan una importante participación de los locales. Los jóvenes en la sindicatura que egresan de las universidades deben buscar trabajo en Culiacán o en otras ciudades.

Los proyectos de espacios públicos, limpieza de arroyos, y otras acciones bien intencionadas son necesarias pero no suficientes. Los empresarios y las autoridades deberán cambiar de prácticas y estrategias, por justicia social, y porque la situación de pobreza y violencia en las comunidades representan importantes riesgos para la prosperidad de los agro negocios y de nuestro estado.