CARLOS REA| Meademanía.

Foto: Saúl López/cuartoscuro.com

Por Carlos Rea.

José Antonio Meade Karibeña ha dejado la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para emprender, en palabras del Presidente Peña Nieto “futuros proyectos”. Estos no son otros más que la construcción de su candidatura presidencial por el partido tricolor. La institución política que le ha permitido desempeñar funciones en las Secretarías de Relaciones Exteriores, Hacienda y Desarrollo Social.

Teniendo como cartas de presentación su experiencia en el servicio público, mesura y perfil bajo, los altos mandos del PRI consideran a “Pepe” el candidato perfecto para continuar el proyecto neoliberal y desmanchar un sexenio caracterizado por escándalos de corrupción, crisis política, económica e institucional. El apoyo por parte de funcionarios, miembros de gabinete y organizaciones filiales al Revolucionario Institucional ha sido visible a lo largo de la jornada. La decisión de Meade, respaldada por Peña, se veía venir desde hace meses.

Ante la incertidumbre de un Frente que no logra construir consensos, la polarización de la histórica elección del 2018 parece inminente. La tarea no es sencilla. En caso de convertirse en el candidato, deberá vencer a un López Obrador que continúa puntero en las encuestas. El descontento durante el Peñismo será otro factor que dificulte su encomienda, mientras que sus estudios en el ITAM, la Universidad Yale y su clara postura tecnócrata lo dotarán de la simpatía de los organismos financieros internacionales y del sector privado. Características que comparte con los ex mandatarios  priístas De la Madrid, Zedillo y Salinas de Gortari.

Coincidencias entre adversarios:

Las coincidencias con Meade también se encuentran en sus adversarios. Margarita Zavala, quien continúa sumando firmas para su registro como candidata independiente, puede beneficiar al proyecto neoliberal, pues José Antonio compartió responsabilidades en el sexenio de Calderón Hinojosa, desempeñando el papel de Secretario de Energía en 2011. A pesar de continuar su carrera en un sexenio priísta, su buena relación con el ex Presidente y la ex Primera Dama sigue intacta.

Teniendo como objetivo derrotar la alianza MORENA-PT y sin tener posibilidades reales de triunfo, no resulta descabellado pensar en un hipotético declive de Margarita para evitar el triunfo de la izquierda institucional. Panistas cercanos al grupo de los Calderón como Ernesto Cordero, Javier Lozano y Daniel Karam se han contagiado de la Meademanía, expresando su simpatía y criticando al artífice del Frente Ciudadano, Ricardo Anaya.

Aunque aún falta tiempo para conocer al candidato del oficialismo, las intenciones de José Antonio Meade no deben pasar desapercibidas. La izquierda institucional no puede desacreditar un perfil como el suyo, especialmente por el partido que lo acobija y los simpatizantes que lo rodean, tanto a nivel nacional como internacional.

La Meademanía apenas comienza…

 

Carlos Rea.

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