ALÉTHEIA| “Un poco de Algo”.

Por Yamir de Jesús Valdez A.

“Como ahora les gusta matar gatas, a lo mejor me matan a mí.

Pero como soy el gato y tengo siete vidas, ahí nos vemos la semana que entra”.

“Un poco de Algo”, Héctor Félix.

Previo a su muerte —cuando varios elementos de avanzada del Estado Mayor presidencial

estaban en Tijuana y preparaban la visita del candidato Carlos Salinas de Gortari—.

 

En unos días se cumplen 5 meses de impunidad, 5 meses de omisión de justicia para Javier Valdez y su familia, periodista asesinado el 15 de mayo del año corriente en esta ciudad de Culiacán, mientras políticos demagogos gritan ¡Puro Sinaloa! y muestran su prepotencia característica con patrullas lujosas y “del año”, intimidatorias, pero incapaces de crear un impacto real y positivo en una sociedad que se cae a pedazos, una sociedad que no es libre y en la que no hay justicia.

Mucho sea ha escrito ya de “El Bato”, e incluso, El Afiche le ha dedicado ya varios artículos a su persona y a su trágica muerte, por lo que no hablaremos —aquí— más de él, más bien, nos servirá de introducción para recordar al también periodista sinaloense Héctor “El Gato” Félix Miranda, asesinado el 14 de abril de 1988 en Tijuana, Baja California, hace ya 29 años. Sus faltas: denunciar ampliamente  la corrupción y el narcotráfico en nuestro país en ese momento.

Al escuchar a “Los corridos prohibidos” de Los Tigres del Norte, aparece aquel dedicado al amigo y compañero de mi madre por allá de los 80’s en el Semanario Zeta en Tijuana. Así que nos parece una buena ocasión para recordar a el “Gato Félix”, el primer periodista caído.

Breve reseña.

Nació en Baca, comunidad del municipio alteño de Choix, Sinaloa, migró al terminar la primaria a Hermosillo, Sonora, donde se convertiría en contador, para luego optar por el periodismo.

En 1970 ingresó al departamento de Administración del periódico Baja California, también escribió sobre deporte en un diario vespertino e incursionó en la fotografía periodística. Fue fundador y columnista del diario ABC hasta que en 1979 el gobierno estatal le expropió el periódico, luego, junto a su socio, Jesús Blancornelas, el 11 de abril de 1980 fundó el semanario Zeta, ahí publicó su columna “Un poco de algo” hasta el momento de su asesinato.

Muerte.

El reloj marcaba 10 minutos pasada las nueve de la mañana de aquel 20 de abril de 1988. Héctor “El Gato” Félix Miranda conducía su camioneta por las calles de Tijuana, Baja California,  hacia su trabajo como codirector del semanario Zeta, que había fundado hacía ocho años con su amigo y colega Jesús Blancornelas. Iba solo.

Casi al final de la calle, un automóvil negro de vidrios polarizados, le bloqueó el paso sin permitirle un segundo de duda: a tan corta distancia una escopeta calibre 12 mm vomitó dos disparos, el primero quebró el vidrio y se alojó en el hombro izquierdo del periodista, el segundo le desgarró el costado del tórax. El Gato Félix se dobló muerto hacia el asiento del acompañante, mientras el misterioso vehículo con su asesino a bordo se daba la fuga.

Móvil del crimen.

Posibles críticas y denuncias que hacía desde su columna “Un poco de algo” sobre corrupción, enriquecimiento ilícito, narcotráfico, torturas, asesinatos, acusando a individuos y a entidades públicas y privadas locales y nacionales.

Las investigaciones llevaron a detener e interrogar a Victoriano Medina Moreno, ex policía y guardia de seguridad del hipódromo de Tijuana, y al jefe de éste en el hipódromo, Antonio Vera Palestina. La justicia los condenó como autores materiales del crimen a 27 y 25 años de cárcel, respectivamente.

Pero la investigación llegó hasta ahí, y sigue paralizada, sin averiguar sobre los autores intelectuales. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) hizo una presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la que recomendó al Estado mexicano  para esclarecer el crimen. Junto a la SIP, México creó entonces un grupo de trabajo para revisar el expediente judicial, acción que está en proceso.

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Jesús Blancornelas, falleció en noviembre de 2009, mantuvo desde el semanario Zeta, bajo el rótulo de “Un poco de algo”, un recordatorio a las autoridades para descubrir y castigar a los autores intelectuales del crimen. Nunca lo consiguió.

En mayo de 2015, fueron liberados los asesinos de  Héctor Félix Miranda, uno de ellos, jefe de seguridad del empresario de apuestas Jorge Hank Rhon.

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A pesar de los atrasos en las leyes mexicanas, la corrupción de los cuerpos policiacos y de procuración de justicia, y los 29 años de antigüedad del caso de Héctor “El Gato” Félix, desde El Afiche, continuaremos con enérgico reclamo de justicia hasta que se resuelva el caso, y el autor intelectual del asesinato sea puesto tras las rejas.

Gracias por Pasar.