FEROZMENTE | Una propuesta para ayudar a los damnificados, o menos, como 5 propuestas.

No pude evitar titular la columna de esta semana mofándome de Don Enrique, inclusive he pensado si sería la misma historia si él hubiera gobernado nuestro país en la época en la que Televisa tenía un poder de dimensiones bíblicas, aquellos años 80’s de Siempre en Domingo y 90’s de ¡Pácatelas!, tal vez los múltiples resbalones de nuestro Presidente jamás hubieran salido a la luz pública. Desafortunadamente (para él) le tocó la etapa de madurez de las redes sociales, benditas redes sociales.

Esas mismas que el 19 de septiembre de 2017 – no de 1985 – nos hicieron vivir minuto a minuto uno de los momentos más tristes de la historia nacional. De nuevo un terremoto sacudió las entrañas del Estado de México, Puebla, Morelos, Oaxaca, Guerrero y la gran Tenochtitlán. Los historiadores acusan a Hernán Cortez de ser quien decidió edificar lo que hoy conocemos como la Ciudad de México sobre el lago de Texcoco, provocando la magnificación de los temblores en esta zona.

Según el último reporte el número de muertos asciende ya a 320, la mayoría registrados en la capital del país. A esta horrible situación se le sumaban otras malas noticias, comenzaron una serie de saqueos, asaltos y abusos de autoridad. El mal no descansa y aparece en cualquier momento.

Pero así como esta fuerte sacudida evidenció lo peor de algunos mexicanos, también despertó lo mejor de millones de ellos, era emocionante y motivador ver cómo millones de paisanos se unieron para ayudar a quienes los necesitaban. Se nos llenaban los ojos de lágrimas de felicidad al ver a Eco, Titán, Evil y por supuesto a la popular Frida, poniendo a disposición del Ejército y de la Marina su olfato canino y toda su destreza para rescatar personas bajos los escombros.

En lo personal lo que me paralizaba de emoción era observar las imágenes de decenas de personas con el puño cerrado en lo alto (señal de silencio para los rescatistas), despertando la esperanza de encontrar personas con vida debajo de los escombros.

Llegó a ser tanta la ayuda que se generó una especie de “sobreayuda”, sobraba el alimento, el agua, medicamento, artículos de limpieza y hasta las manos llenas de energía y ganas de servir tenían que esperar. Pero ahora se presenta un problema mayúsculo, falta dinero para reconstruir todo lo dañado por el terremoto.

Durante esta semana han surgido varias propuestas de cómo obtener ese recurso económico, la más popular fue destinar el presupuesto de los partidos políticos a un fondo para los damnificados. Aún no se conoce la cantidad de dinero que se requiere para restablecer toda la infraestructura dañada, lo único que se sabe es que se va a necesitar dinero y que los partidos políticos tienen -y mucho-.

Recuerdan que al iniciar el año el Presidente Peña Nieto grabó un mensaje dirigido a la nación, explicando que el aumento al precio de la gasolina no era culpa de la reforma energética sino de la economía exterior y nos preguntaba ¿qué hubieran hecho ustedes? Pues si me hiciera esa pregunta sobre el apoyo a damnificados del terremoto de 2017 mi respuesta sería la siguiente:

1) Disminución de 50% del sueldo y eliminación total de seguro de gastos médicos privados, viáticos y apoyos sociales para Senadores, Diputados y altos funcionarios de los gobiernos de todos los niveles. Que ser legislador o funcionario público sea por convicción no por negocio.

2) Eliminar los convenios y acuerdos de parte del gobierno con los medios de comunicación, sobre todo los que se entregan por debajo de la mesa. Para eso existen las áreas de comunicación gubernamentales. Se puede vivir sin ser entrevistado por Ciro Gómez Leyva y sin que Ricardo Alemán hable bien de ti en su columna.

3) Disminución del 50% del presupuesto a los Partidos Políticos así como a los gastos de campaña. Gerente con dinero cualquiera, que los ciudadanos valoren a quien hace mucho teniendo poco.

4) Eliminar los privilegios fiscales y crear una política de cancelaciones y condonaciones de créditos fiscales más transparentes. Es increíble que las empresas más grandes del país no paguen la totalidad de sus impuestos.

5) Disminución del 50% del presupuesto destinado al Desarrollo Social, que para el 2018 será de $107 mil millones de pesos ($100 mil millones de pesos más de lo que se entrega a los partidos políticos). Quiero aclarar y ser enfático en que no estoy en contra de los programas de tipo social, considero a muchos de estos necesarios como el de apoyo a migrantes, empleo temporal, pensión para adultos mayores, entre otros, pero creo que cuando menos la mitad del presupuesto se destina de manera clientelar, no es casualidad que quien ocupa la Secretaría de Desarrollo Social se convierta automáticamente en candidato a Presidente de la República. Solo para que tengan una idea: el primer secretario de SEDESOL fue Luis Donaldo Colosio, la que más ha durado en el cargo es Josefina Vázquez Mota y por esa dependencia han desfilado personajes como Ernesto Cordero, Heriberto Félix Guerra, Rosario Robles y José Antonio Meade, si Meade, el mismo Meade que están pensando y que se pronuncia “Mid”.

Para terminar quiero decir que yo nací poco más de dos meses después del temblor de 1985, por lo que solo conocía la reacción del pueblo mexicano por historias o documentales. Esta semana comprobé que no estaban exagerando, los mexicanos unidos logran lo imposible. Este mes patrio me hizo sentirme muy orgulloso de haber nacido en esta tierra. Haciéndole justicia a Gustavo Cerati, los mexicanos despertamos cuando pasó el temblor. VIVA MÉXICO.

-Con sincero respeto para cada una de las víctimas del terremoto del 19 de septiembre de 2017-