ALÉTHEIA | Y tener que llegar a 100 años.

Por Yamir de Jesús.

A don Valerio Valdez le gusta tomar su buen café a la luz y calor del sol matinal.

En casa de mis papás, en “El Uno”, los gallos cantan, mientras el disco amarillo poco a poco se asoma detrás del Cerro de Tetameche. A la entrada dos árboles que mi padre plantó, dos tamarindos que no son tan frondosos como para impedir con su sombra calentarme con las primeras luces de la mañana bebiendo café en la amacha que cuelga de ellos.

Cuando vengo aquí, acompaño a mi papá que se ha despertado temprano como es su costumbre y ya ha sacado una silla al portal no tanto para asolearse sino para oír pasar a los jornaleros y a los operadores de tractor cuya faena también comienza al amanecer.

Con el pretexto de dejar a los demás dormir mientras escucha las noticias y toma café, enciende la radio (siempre en AM) y lleva su cuenta de los trabajadores del campo, en dos palabras: mitotear.

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Tres estaciones pelean por la audiencia matutina, por viejos como mi padre. Una de ellas trasmite desde Guasave otra desde Los Mochis y la tercera de Culiacán, con enlaces en vivo a las otras ciudades sinaloenses.

A mi papá le interesa el béisbol cuando es temporada, es aficionado de Los Cañeros de Los Mochis y sigue sus juegos con religiosidad. Aunque, desde el año 2008 la escucha de la nota roja ha remplazado su interés por el béisbol. Cuando enciende la radio se ve en su cara un brillo pícaro y calla esperando que se hable del último enfrentamiento de los malos contra los peores.

Hoy cambio la rutina. Don Valerio no despertó aquí, está en Guasave en una cama del IMSS, rifándosela como buen hombre, y la neumonía que enfrenta no podrá con él.

En repetidas ocasiones se le escucha decir después de un prolongado silencio, a modo de grito de batalla: ¡Y tener que llegar a 100 años!, ­— faltan pocos mi pá, solo 10 años más —.

Hoy no hubo radio ni café, sin embargo se, que don Valerio estará aquí pronto, levantándose como cada mañana, para escuchar que la paz no ha hallado sitio en la noche.

Gracias por pasar.