LOS DÍAS TERRENALES | ¡Que las paredes hablen!

por Mariel Iribe Zenil

Elafiche.mx/ Culiacán es una ciudad que parece derrumbarse. El 15 de mayo al medio día, el periodista Javier Valdez fue asesinado por un sujeto que le disparó varias veces. Esto unió a los “culichis”, pero sobre todo a la comunidad de periodistas y artistas, que ante el dolor de una muerte, que hasta ahora sigue impune, se pronunciaron de diversas formas.

Hubo manifestaciones multitudinarias frente a Catedral, lecturas de la obra de Javier en la plazuela Obregón, pegas colectivas de carteles por toda la ciudad y murales en Monterrey y en el mismo Culiacán. “Que las paredes hablen, bato, ya que la ciudadanía calla”, le dijo alguna vez Javier Valdez al artista del graffiti Doctor Feis, quien en homenaje y como protesta ante su asesinato le dedicó uno de sus murales  en la calle Andrade.

Dante Aguilera Benítez hizo lo mismo en las paredes de Monterrey con la frase de protesta “Javier Valdez vive”. Las pintas de ambos artistas son muestra de impotencia, dolor, coraje, desesperanza y miedo, mucho miedo de los que vivimos en esta ciudad en la que cada vez que salimos a la calle lo hacemos con la incertidumbre de si ese día la vamos a librar, si vamos a regresar a nuestras casas, o si lo harán nuestros seres queridos.

¿Pero para qué sirve el arte en estos casos? Pareciera que son esfuerzos fútiles, vanos; todo lo contrario: si bien ni el arte ni las manifestaciones van a devolvernos a Javier, sí nos recuerdan ¾como lo hacen ahora todos los días las paredes de Doctor Feis y de Dante, que hablan a los transeúntes de algo mucho más trascendente que la ordinaria publicidad o la propaganda política¾ que no debemos olvidar, que debemos reclamar justicia, y no sólo por Javier: la justicia es también para nosotros mismos, que no aceptamos vivir a la sombra de la impunidad, bajo la ley del revólver, de la simulación y de la indolencia de quienes nos gobiernan.